sábado, 28 de agosto de 2010

Mi abuelo el músico

Hola compañeros, hoy seré yo quien se acomode en el diván, esencialmente para hablar y recordar la figura de mi abuelo.
Mi abuelo es músico, acreditado trompetista, de carácter abierto y un don para relacionarse con gran facilidad con la gente, representando y dirigiendo varias orquestas, colaborando en musicales, zarzuelas, operas, teatro, circo, radio y participando incluso en alguna que otra película.

Pese a que mi abuelo murió hace años, sigo diciendo que es músico, puesto que lo tengo presente en mi memoria.

Uno de los recuerdos que tengo de niño, es cuando se presento en casa con sus amigos y compañeros de la orquesta y en un abrir y cerrar de ojos se instalaron en el comedor abriendo sus maletines, cogieron sus instrumentos y comenzaron a tocar. Me quede atónito, por lo inesperado y la pasiva indiferencia de mis padres.


Recuerdo que incluso pensé que podrían protestar los vecinos, pues teníamos las ventanas abiertas de par en par. Con la música, me quede envuelto en un vibrante sonido vivo, distinto a lo escuchado por mí en otros medios.
Estuvieron toda la tarde ensayando e improvisando distintas melodías, reviviendo momentos irrepetibles de éxitos y aplausos.
A mí me pareció, como si estuviera en una butaca de cine, presenciando una superproducción de Hollywood o en medio de un  local de los de antaño con Louis Armstrong, representante de la historia del Jazz y símbolo de creatividad.



A lo largo de la historia del cine, hemos escuchado muchas bandas sonoras, unas nos han llegado al corazón, otras han ido formado lo que denominamos las bandas sonoras de nuestras vidas, de otras muchas no les prestamos atención.
Entre los grandes de la Música sin lugar a duda colocaria a Elmer Bernstein, Bernard Herrmann, Ennio Morricone, Jerry Goldsmith, John Williams y Danny Elfman, de ellos han salido grandes partituras, y con ellos hemos tarareado o acompañado a nuestros héroes en sus largas aventuras. ¿Quien no recuerda la melodía de Indiana Jones o los viajes por nueva Zelanda de " El señor de los anillós" ? O aquellos veranos de infancia en la que nos venia en  mente la melodida de ¨Tiburón" con el miedo que se nos apareciera  bajo las profundidades del mar semejante bestia marina? sin ellos las películas serian menos películas.

Desde el día del concierto improvisado, comprendí lo que puede hacerse al formar parte de un conjunto. En cierta manera se sienten libres al tocar juntos, aportando cada uno de ellos una parte de la partidura que les corresponde y sin ellos darse cuenta, aparece espontáneamente ese sonido, que yo llamo creatividad.
Mi abuelo me conto un sinfín de anécdotas y consejos que yo escuchaba atentamente, me reveló que su experiencia en dirigir una orquesta le sirvió para escuchar y entender a la gente, y para desarrollar equipos para realización de otros proyectos.

¿Qué tipo de anécdota tienes con tu abuelo?

¿Qué tipo de proyecto tienes entre manos? No olvides de pasar por el diván a decir la  tuya.

Atento a la próxima entrada, ves sacando tu pasaporte que nos embarcaremos en un apasionante viaje de película. NEW YORK

5 comentarios:

Una más bajo el cielo dijo...

Hola.
Yo no tengo muchos recuerdos de mi abuelo, pero desde luego no era tan genial como el tuyo.
Por cierto, que yo también toco la trompeta.

Un besito.

erase una vez dijo...

Con tus preguntas, me provocas vivos recuerdos. . . Sí mi abuelo me llevaba al Casino a tomar un helado, mientras el leía un periódico y tomaba un café, luego nos marchábamos al jardín, donde allí jugaba con mis vecinos en el columpio y subía al tobogán, mientras él me observaba sentado en un banco cercano. Hasta pronto ;-))

Gemela dijo...

De mi abuelo recuerdo su buen humor y su ironía, siempre sonriendo y dando muestras de cariño a todos nosotros!
Sin duda los músicos, en toda su extensión, poseen un don innato y una sensibilidad extraordinaria que se extrapola más allá de la propia música.
Que grandes los abuelos! Mientras lo recuerdes, estará.

Romi dijo...

Mi abuelo era la persona más maravillosa que yo he conocido, ahora ya no está y le echo muchisimo de menos. Me encantaba comermelo a besos, el siempre me decia que si por cada beso que daba me diesen una peseta sería la persona más rica del mundo, y he sido la persona más rica del mundo por haber tenido un abuelo como él.

Carolina dijo...

Parece que, sean como sean nuestros abuelos, a todos nos parecen geniales.

El mío era un hombre grandullón, ,fortaleza física e interna. Capaz de ser directo y sumamente práctico en sus consejos. Un hombre del que merecía la pena parender.