domingo, 14 de noviembre de 2010

Regreso al Futuro: 25 años viajando por el tiempo

Hola Divaneros, en esta nueva entrada desempolvaremos nuestros recuerdos, puesto que estos días celebramos el vigésimo quinto aniversario de un clásico del cine de los 80, la emblemática Regreso al Futuro. La primera entrega de una trilogía que haría las delicias del público juvenil de muchos de los treintañeros de nuestra época. Y para ello nuestra sesión no  estará ubicada donde siempre en el Diván, sino que nos trasladaremos a la mítica máquina del tiempo, a los mandos del añorado "DMC Delorean”. Haremos un pequeño viaje al pasado, exactamente volveremos al año 1985. Así que abróchense el cinturón, que para saltar el factor espacio/tiempo tenemos que soltar el freno y alcanzar los 140 km/H.

¿Quién no recuerda a Marty McFly y Doc Emmett Brown? McFly un audaz joven y enamorado estudiantil y Doc un excéntrico científico que ha inventado una revolucionaria máquina del tiempo. Han pasado ya 25 años desde que en julio de 1985 irrumpió en nuestras carteleras Regreso al futuro. La trilogía protagonizada por el carismático Michael J. Fox y el entrañable Christopher Lloyd que mediante una atractiva combinación de comedia, ciencia ficción y aventura atrapó a toda una generación repleta de sueños y con ganas de fantasías.


Regreso al futuro se desarrolla en la localidad americana de Hill Valley  donde narra las desventuras e infortunios del joven Marty McFly.  La historia nos emplaza  en el instante en que su amigo Emmett Brown un alocado y curioso científico está a punto de lograr su mejor y más ansiado invención, nada más ni nada menos que una máquina del tiempo; instalada en un flamante Delorean. Un requisito importante para cumplir su función es que el auto debe alcanzar una velocidad mínima de 140 kilómetros por hora, equipado de su pertinente condensador de fluzo (Circuito integrado), lo que permite a su ocupante trasladarse por el tiempo previamente establecido por el propio piloto. Los problemas surgen pronto, cuando un grupo de terroristas asalta el lugar de los ensayos para saldar cuentas con Doc. Es en este instante cuando Mcfly se verá envuelto en la peor pero más fantástica de sus pesadillas al tener que pilotar el prodigioso y asombroso "Delorean" para escapar de los peligrosos extremistas. El viaje por el tiempo acaba de empezar y desembarcará en la América de los años cincuenta, la de su querido pueblo natal Hill Valley. Las complicaciones irán acumulándose por momentos inclusive el temor de no poder volver al presente y permanecer para siempre en los años cincuenta. Además Marty Mcfly deberá  tomar sus medidas  sino quiere provocar una fractura temporal en la vida de sus antepasados y amigos. Pero todo ello se verá perturbado cuando su madre, una joven y dulce estudiante se siente atraído por su propio y futuro hijo.


En los despachos de los estudios más prestigiosos de Hollywood al llegar a este tramo de la historia del film, se percibía inquietud, nerviosismo. Los productores se levantaban de la reunión poniendo el grito en el cielo, escandalizados por tal desfachatez y provocación y por consiguiente denegándoles la producción de la película. Consideraban obscena el peculiar flirteo familiar. Fue el rey midas de Hollywood Steven Spielberg quien se atrevió a engendrarla a través de su productora Amblin Entertainment  salvaguardada conjuntamente con la Universal.


Regreso al futuro fue el espaldarazo definitivo en la carrera filmográfica para muchos de los componentes del film, tanto para elenco de actores como para su director  Robert Zemeckis. Se convirtió en todo un fenómeno de masas donde rompió todas las taquillas mundiales. La película estuvo representada en la 58 edición de los premios de la academia (celebraba en 1986), en cuatro categorías: guion original, canción y sonido logrando la preciada estatuilla en la categoría de efectos sonoros.


A Zemeckis, se le conoció como el alumno aventajado de Spielberg. Se dio a conocer un par de años antes con el film “Tras el corazón verde”, una entrañable y entretenida aventura al más puro estilo Indiana Jones protagonizada por Michael Douglas. Con el tiempo rodaría éxitos como “¿Quién engaño a Roger Rabbit?”,”Forrest Gump”, “Contact”, “Naufrago”. Después de obsesionarse en la última década  con el cine de animación, sin buenos resultados, prepara  su nuevo film con actores reales. “Timeless”, película que volverá  a  tratar el tema de los  viajes en el tiempo.

Michael J.Fox

El actor escogido para dar vida al valiente McFly  en un principio fue el hoy olvidado Eric Stoltz  (incluso  rodó algunas escenas) pero Zemeckis no percibía la  esencia que quería imprimirle al personaje, y motivo la búsqueda de un nuevo protagonista. Robert Zemeckis buscaba el intérprete ideal, y de repente surgió el nombre de Michael J. Fox que por aquel entonces se hacia un sitio en los hogares de las casas americanas, gracias a su desparpajo en la popular serie:  Family Ties. Durante el rodaje el joven actor compagino  el rodaje de la película  con la serie.

Mcfly su madre de los años 50

 Pero no solo se cambio el intérprete. En un principio, antes de dar por cerrado el guion definitivo, se especuló en que la pieza fundamental del  film, la máquina del tiempo se estableciera en una simple y vulgar nevera, dejando aparcado el  elegante Delorean en el garaje. Por suerte tan solo fue una mala idea. ¿Se imaginan la mítica “Regreso al Futuro” con una nevera como máquina del tiempo? A mí no, es más me viene en mente a Harrison Ford en su última aventura embutido en el  traje de Indiana Jones, y ya tiemblo. La barbaridad idea se descartó no por ser considerada como una idea vulgar sino básicamente por prevención de posibles trastornos  ante el riesgo que los niños se introdujeran continuamente en las neveras con la esperanza de conseguir viajar en el tiempo.

Maqueta del Delorean

En el apartado musical se contrató al compañero de fatigas de Zemeckis. El  singular y efectivo compositor Alan Silvestri, no tardo en dar con la fórmula  perfecta para que con su música nos traslademos continuamente a través del tiempo gracias a su rítmica, pegadiza y majestuosa  composición. Aun a día de hoy la partitura de "Back to future Overture" es de las más tarareadas de la historia del cine. Se ha inmortalizado con el paso de los años. Plenamente reconocible desde el primer compas...

 Como curiosidad comentar que la calle del pueblo de Hill Valley donde transcurre el film es la misma que podemos visualizar  en  otra película de culto  juvenil de los 80  los "Gremlins”. Además se eres avispado observarás el cameo de un jovenzuelo Spielberg conduciendo  el coche cuando Mcfly  se desplaza en monopatín de coche en coche con el fin de llegar a su destino.

Si te has quedado con ganas de volver al pasado, y disfrutar de aventuras, buen humor y acción estas de enhorabuena , como se suele  hacer en estas ocasiones de conmemoraciones la productora Universal ha lanzado una edición especial de la saga en alta definición con entrevistas, documentales, story boards, para saciar la  nostalgia  juvenil de aquellos  maravillosos años 80.

Reunión del equipo de Back to future, 25 años después

El fenómeno de La Máquina del tiempo ha  sido siempre un tema de discusión de idealizadas y fantasiosas esperanzas que ha generado  multitudes de guiones  y de ideas desde H.G. Wells pasando por Mark Twain y a Ray Bradbury, ¿Y tu divanero, has imaginado donde te gustaría trasladarte? ¿Que aparato consideras que debiera ser la máquina del tiempo perfecta? ¿Un coche, una nevera…?

No te pierdas la próxima entrada, te esperamos.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Una noche con Michael Bublé: El crooner del nuevo milenio.

Hola divaneros el pasado sábado 30 de octubre nos desplazamos hasta el anillo olímpico de Montjuic, para ir de concierto nada más ni nada menos que para deleitarnos de una de las giras más atrayentes y esperadas de los últimos años; el Show del artista internacional Michael Bublé al que muchos consideran un hibrido entre la galantería de Sinatra y la desvergüenza del mejor Dean Martin, otros lo califican sin titubear como el discípulo más aventajado de Frank Sinatra. Sin duda encajaría dentro del famoso clan del “Rat Pack” (Bogart, Sinatra, Sammy Davis Jr., Crosby y Dean Martin). A pesar de tantas comparaciones brilla con luz propia. Así que estírate en el diván y déjate seducir por el encanto de su música.

Michael Bublé aterrizo en Barcelona para presentarnos su nueva gira “Crazy Love tour”. Fue una noche intensa, llena de sensaciones, recuerdos, de entusiasmo, de grandes clásicos y admirables y campechanos monólogos que hicieron las delicias de un Palau Sant Jordi entregado al joven “Crooner”  canadiense.



Michael Bublé demostró estar al corriente de los ingredientes precisos del show business para ganarse el fervor del público sin caer en lo estándares y estereotipos de la actual industria musical; para ello no tuvo ni que esperar a los primeros compases de la penetrante versión de “cry me a river” con la que abrió el concierto. Al publico ya lo tenía de su lado antes incluso de exponer su portentosa voz, en su intento de dialogar con un frágil pero simpático y cordial español que luego quedaría aparcado para afrontarlo plenamente en ingles (una simple sugerencia, la siguiente gira aconsejable que le acompañe un traductor informático para toda aquella gente que no domina el idioma, la multitud se lo agradecería y permanecería más perplejo de su habilidades lingüísticas y artísticas).



El canadiense hizo gala de un estudiado repertorio plagado de éxitos identificables de la historia de la música álternadolos con temas compuestos por el mismo que le han lanzado al estrellato (Como la reciente canción sátira “Hollywood”). Bublé no se encuentra solo en el escenario, constantemente está arropado de una brillante, efectiva y cómplice “Big Band” además de una elegante escenografía compuesta de un buen diseño de juego de luces, pantallas gigantes que sigue cada movimiento tanto de sus pasos como la de su orquesta, efectos pirotécnicos y confeti para terminar de enganchar al vehemente e entusiasta público. Pero todo ello quedaría en balde si no sacara a relucir ese carisma, esa gracia y el inevitable talento, que lo han encumbrado en poco más de un lustro en el autentico rey 'crooner' de nuestros tiempos.



Una magnifica velada donde Bublé demostró que se mueve como pez en el agua sobre el escenario y que no tiene ningún prejuicio a la hora de arriesgarse y plasmar su esencia, su elegancia y garra en los dispares terrenos de la música sea rock, jazz, soul o swing, como llegar con la misma naturalidad al pop juvenil y a las tiernas baladas. Entre otras piezas sonaron pegadizas versiones de “For Once in My Life”, “You Don't Know Me”, “everything”, “crazy love”. Clásicos de Sinatra a Van Morrison pasando por The Eagles y la Streisand.


El calor e intensidad fue in crescendo, hasta convertirse en una fiesta conjunta (“Save the last dance for me”, “Twist & Shout” , “Heartache tonight” o la estupenda balada “Home”) propicio el momento de más delirio, el más cercano si aun cabe más al dirigirse e involucrarse al centro de la pista al son de la popular, y alegre “All I Do Is Dream Of You”(canción que sonaba en el film de los hermanos MarxUna noche en la opera” y años posteriores en Cantando bajo la lluviaescrita por Arthur Freed).bajo el ritmo del grupo Naturally 7 haciendo de coros y alrededor de los fans coreando con entusiasmo sus canciones al más puro estilo de su amigo y compatriota canadiense Bryan Adams provocando el delirio.




Como si del mejor programa de humor se tratara irradio chispa, desparpajo y descaro donde incluso se atrevió a imitar al genuino e irrepetible rey del pop Michael Jackson entonando el clásico “Billie Jeam” y recrearse en el hit del verano “I gotta feeling” del grupo The Black eyed peas; y la pregunta del millón que se hacia la mayoría de asistentes ¿Para Cuando el salto para alguna producción de Hollywood, donde pueda demostrar ese talento para la interpretación y la comedia? Al tiempo.

Michael Bublé jugando a ser Michael Jackson


Para cerrar la actuación, nada mejor que entonar el pegadizo single "Haven't Met You Yet" de su último disco “Crazy Love”, enlazando con la adaptación sorprendente y esperada del 'Feeling Good' y terminado la función con una intensa y conmovedora “Me & am; Mrs. Jones”. Un broche de oro para tan extraordinaria y fenomenal noche que había empezado con intensidad y entusiasmo con la energía y eficacia del grupo vocal Naturally7 que arranco los aplausos de la multitud.


Cartel del Crazy Love Tour


Atentos a la siguiente entrada, se admiten sugerencias.


Disfruta de alguno de sus videos: