lunes, 5 de diciembre de 2011

Elogio a la lentitud: El tiempo en nuestras manos

Carl Honore en su libro “Elogio a la lentitud” nos propone un canto para aparcar las prisas y frenar en lo posible las terribles ansías que genera la velocidad en la que actualmente vive sumergido la sociedad mundial, causada esencialmente por el profundo e incesante movimiento capitalismo existente. Buenos días divaneros, sólo tienes que mirar a derecha y izquierda para darte cuenta en que vivimos en un mundo cada vez mas dominado por el control del tiempo, un mundo enteramente globalizado pues si observas bien siempre hay alguien que nos rige con el insoportable tic tac del reloj, (podemos recordar al estresado y agobiado conejo de Alicia en el país de las maravillas como claro ejemplo) ya sea en el trabajo, los amigos si llegamos tarde,la puntualidad para ir al medico,teatro o al cine,las tecnologías hacen que vayamos con la soga al cuello y a pesar de ello queremos hacer eso y más. Todo esto considero que solo nos induce y lleva al profundo caos, a ir veloces, a generarnos mal estar, a las fatigas, a los insoportables dolores y al inevitable estrés. Y es ahí donde aparece el término llamado “Movimiento Slow” que nos propone aparcar las prisas y disfrutar y equilibrar al máximo cada minuto que se nos presenta la vida,( trabajar sí , pero leer, una buena siesta, un  buen hooby) ojo no te confundas que no es lo mismo que estar de brazos cruzados, sino de saberlo gestionar y dejar fluir lo que llevamos dentro. 




Considero que al igual que Opina Carl Honoré lo primero que debemos hacer para reivindicar sus pensamientos y proclamar a los cuatro  vientos  una vida mas pausada es la de incitar, generar y crear una nueva escala de valores,replanteando la intensa y peculiar vida de desasosiego que tenemos a causa de ella; debemos evaluar concienzudamente que idea de vivir nos satisface más si aquella  forma mas agobiante donde no dejemos de sudar la  gota gorda en la que  hace referencia la leyenda vivir para trabajar o la de trabajar para vivir. Es decir debemos encontrar el punto justo, el punto intermedio, el equilibrio de una sociedad estructurada fundamentalmente en el control a la máxima expresión del ahorro del tiempo y aquella que nos permita el tomarnos el tiempo necesario para disfrutar de las actividades tan banales pero importantes como pasear o el disfrutar de una buena comida sin prisas con los nuestros. Todo ello me parece  genial, porque siempre estamos sacando la lengua  fuera, pero particularmente en mi caso e imagino que la de muchos otros en la que vivamos en una  sociedad netamente capitalista y en grandes ciudades este discurso no es del todo factible, y deberemos de guardarla en un cajón para sacarla quien sabe si más adelante. 




La culpa no es otra que el trabajo, que es lo que finalmente nos genera el dinero y lo que ocupa gran parte de nuestro tiempo y permite en contrapartida el poder vivir, comer y disfrutar de todas las pequeñas cosas de la vida. A día de hoy el “pito de queda” lo tiene el mundo laboral y lo demás gira alrededor de ello, lo que  por regla nos impide aparcar las prisa y disfrutar de cada minuto. Generalmente es en el trabajo donde encontramos la mayor de las trabas pues casi no tenemos ni voz ni voto para controlar el tiempo, pues como en mi caso somos unos simples mandados y si no nos gusta lo establecido lo primero que hacen es enseñarnos amablemente la puerta de salida, pues ya sabemos que para ellos el tiempo apremia y el dinero es lo primero. Para que ello funcionará deberían unificarse  y llegar a principios de acuerdos entre las empresas para afianzar el proyecto. Pero si excluimos el trabajo es evidente que si nos podríamos incluir en la forma de vida que Carl Honoré nos propone y poder saborear del tiempo que tenemos y del gusto de hacer las cosas según el momento que a nosotros nos apetezca y nos convenga, sin prisas, bajando el ritmo, pero sin pausas. Pequeñas  ciudades de Italia, china y el Reino Unido se han apuntado a este  estilo de vida, buscando una mayor felicidad y sin duda una mejor salud mental y física  alejada de las  tensiones y de los fatalismos vasculares.




 Considero que despacio se puede llegar más lejos y para ellos nos ayudamos de las técnicas de las afamadas Pilates o Yoga además de intentar apreciar y saborear las comidas con cierta calma, y claro está mejor si es con la pareja ¿que es eso de comer enfrente del ordenador? ,pero el chip de las prisas ya lo tenemos aclimatado en nuestro ser, lo que hará difícil que vivamos disfrutando de cada uno de nuestros minutos parece que el mundo se vaya acabar mañana.  Las cosas más importantes de la vida no deberían acelerarse. Seguro que al  final de nuestras vidas lo agradeceríamos  todos. Al igual que  Honoré  yo  me pregunto ¿es necesario vivir tan acelerados? No deberíamos permitir perdernos en el anhelo de la  cantidad de tener y si en mirar a  nuestra calidad de vida, ¿pero lo soportaríamos?




El tiempo en el cine siempre  ha sido relevante y muy recurrido, actualemnte puedes ver en las carteleras IN TIME (con Justin Timberlake) un mundo paralelo en pleno 2161 donde se vive en una sociedad donde solo tiene sentido el factor tiempoA raíz de la alteración genética en las personas todos nacen con un reloj en el brazo que hace de contador que al llegar a los 25 años empieza una ardua carrera para vivir. El dinero no existe para subsistir y  la única manera que  tiene la  gente para sobrevivir es trabajarselo  duramente  pues todo se cobra a través del tiempo, pagas con horas, minutos  y segundos y ganas del mismo modo. Por ejemplo  un café lo pagas  en vez de por  1 euro  por una  hora de tu vida, hasta dejar el cronometro de tu tiempo a 0. Si gestionas bien vives sii gestionas mal...



¿Y  tu como te tomas la vida? Olvídate de  ponerte en la muñeca el reloj y deja fluir  estos días de fiesta tu lado Slow. Haciendo sólo aquello que es justo y necesario,


Te  veo en mi próximo post AMIGO.













2 comentarios:

bonitomundodecolor dijo...

Un sinfín de refranes hablan del valor del tiempo, aquí te mando dos; (1)No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. (2) El que temprano se levanto, una cartera encontró, pero más temprano se levanto el que la perdió. ¡Hasta pronto! ; - ))

Anónimo dijo...

Hay muchas teorías sobre el tiempo, pero lo importante es saber su valor, tanto para ti como para la sociedad.