domingo, 20 de mayo de 2012

Una noche en directo con...Bruce Springsteen



Llegó, vio y venció.  Bruce Springsteen, emblema e icono del rock americano aterrizó en el Estadi Olimpic de Barcelona, y tal como se esperaba no defraudó a sus seguidores durante las dos intensas noches en las que iluminó el ambiente de Barcelona con su garra, ímpetu, fuerza y música. En esta nueva parada en el anillo Olímpico ha demostrado una vez más la razón de su poder de convocatoria, la empatía que le vincula con el público catalán y la merecida fama de entrega que se ha ido ganando año tras año en cada uno de  los escenarios de los estadios donde actúa.  Corre, salta, canta, hace partícipe al respetable en el engranaje de su show y todo ello en el transcurso de tres intensas horas, prodigando por todo el escenario sus dotes atléticas, como si de un chiquillo de 30 años se tratará y ojo que no hay que olvidar que ya tiene sus 62  añazos,  y todo ello con tal de contentar al público ; ofreciendo lo mejor del BOSS.


En el primer concierto colgó el cartel de no hay entradas, en  el segundo quedaron unas poquitas por vender, pero aún así llegó a congregar a mas de 44.000 fieles que estaban ansiosos de disfrutar nuevamente de su enérgico rock, y ahí estaba yo.
 Al fin cumplí un sueño  imposible que me perseguía de años atrás,  cómo si de una maldición se tratase, pero ahora después de algunos intentos fallidos sí que ya puedo decir que he visto al gran Bruce, me ha costado  lo suyo, pero  finalmente  gracias a un gran regalo navideño ( !Muchas gracias!) pude encontrarme frente a frente ante él,  bueno ante él  y  junto a otras  44.000 personas que no paramos de corear, aplaudir, vitorear, cantar, bailar y agitar el ambiente dejándonos arrastrar por cada una de las melodías que nos regaló  y de cada uno de los mensajes  que proclamaba al aire  algunos reivindicativos dirigidos  a los indignados del 15 M y  a la lucha de los catalanes  y otros más sentidos  al recuerdo de todas aquellas que no están con nosotros en un apurado y sentido catalán
Bruce en Montjuïc
Bruce es de esos cantantes que le gusta ir  continuamente variando el repertorio , por dos  motivos bien evidentes; primero para no aburrirse ni acomodarse entre un listado de canciones  prefijadas a lo largo de la gira , y segundo y  el  más  importante para que los verdaderos  seguidores que se  dejan la "pasta" en sus  conciertos puedan al menos disfrutar de un repertorio diferente . Así que el viernes al igual que hizo el día anterior a lo largo de 3 horas fue degradando todo un arsenal de grandes canciones,  desde Two Hearts, Badlands, because the night o night con la que arranco el show, y por muchas de las piezas de su último y gran disco "Wrecking Bell",  Rocky Ground, Death to my hometown o we take care of our own.

Pero sin duda el momento cumbre  de la velada fue la batidora  final de grandes éxitos momento en el que el estadio se vino arriba, familias enteras, mayores, niños daba igual la edad que se tuviera todos se dejaban la garganta y el alma en cada uno de los grandes clásicos de la larga y dilatada trayectoria del Boss desde Born in the USA, pasando  por Born to run, y terminando  con Bobby Jean o Dancing in the Dark

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El único pero fue la demora del concierto, casi una hora de espera, los motivos una vez más y  por desgracia ya no es nada nuevo, la mala organización del personal contratado por los que organizan los eventos, que no daban las correctas indicaciones por donde la gente tenían que acceder, lo que propinó un descomunal caos con las puertas de acceso bien colapsadas, ¿es posible que  en pleno siglo XXI las cosas se hagan tan mal? En fin, por suerte, y como no podía ser de  otra manera la espera valió la pena, 3 horas de conciertazo y en cuanto apareció en el escenario Bruce y toda su mítica banda The street Band, nos cambio  el rostro y volvió todo a la normalidad, escuchando rock del bueno The ties that bind, The E Street Shuffle, Working on the highway, Ramrod,  para finalizar con un sentido homenaje a su gran amigo y compañero de fatigas Clarence Clemons de Tenth avenue freeze out, fallecido  meses antes.

 28 mágicas canciones para una noche  inolvidable de las que pocos saben regalar

Te espero en mi próximo post.




1 comentario:

bonitomundodecolor dijo...

Sí, tienes razón McFly, el concierto en directo de Bruce Springsteen en Barcelona fue inolvidable, arrancó con fuerza, con un “Badlands” arrollador, lo recibí ilusionada con entusiasmo, quedé rendida desde el primer minuto, con el torrente de canciones, “We Take Care of Our Own”, “Wrecking Ball”, “No Surrender” “Jack of All Trades” y tras su dedicatoria al movimiento 15-M,. . . continuó con una larga lista de música rock, prosiguiendo en un seguido de impecables temas, mejorando en cascada el nivel del concierto por momentos, de repente nos brindó un solo de guitarra histórico “Prove it All Night” (…) rendida a sus pies quede extasiada sin habla, nunca podré olvidar esta noche de concierto que tuve la suerte de vivir. ¡Quedo pendiente de tu próxima entrada! ¡Saludos! ;- *)