sábado, 22 de septiembre de 2012

Suits; trajeados ante la justicia





A lo largo de la semana os emplace a leer el post de la serie de TV "Erase una vez...". En ese artículo os exponía sobre otra de las producciones que me había devorado a lo largo de este verano. Bueno tampoco era tan complicado pues de momento la primera temporada solo consta de 10 episodios, y la verdad que se agradece. Esa manía de alargar  una  simple temporada hasta la friolera de 23 capítulos por norma contractual a veces es irritable, pues en ocasiones asistimos con estupor al derrumbe de una  gran serie por  no saberla finiquitarla  con antelación ( ya se sabe  lo bueno y  breve  , dos veces  bueno).  Pero los productores caen en  el peligroso circulo vicioso tan complejo y difícil de salir que es el dinero ( Viven en el mundo de aquella famosa  frase  Enséñame la pasta!.

Pero este no es el caso de la norteamericana "suits", una serie que tiene cómo  gran reclamo el mundo de la abogacía, uno de los géneros televisivos con más fortuna a la hora de elaborar las elaboradas y ágiles tramas narrativas, Boston Legal, The Good Wife y un largo sinfín son  claro  ejemplo

Suist, ofrece lo mismo pero superando todas ellas;  tiene su tempo bien  constituida, dinámica, instantánea, audaz  y lo que es más importante nos atrapa, ya desde el inicio, desde la primera melodía de la sintonía que al final del post os  cuelgo que corre a  cargo de la  banda de los Ángeles, Ima Robots.

Suits nos erige en la  relación de dos jóvenes  radicalmente opuestos, pero ambos con la misma intención de comerse el mundo a  base de  trabajo. Uno   es conflictivo, a pesar de contener una brillante y  talentosa mente, pero las malas  compañías  le hacen deambular por la mala vida. El otro  un ególatra de su  vida, de su trabajo, merced a una exitosa carrera en un  importante  Buffet de abogados en Nueva York. Nada empático con  sus clientes, con sus peculiares reglas , directo grano sin pensar en las posibles consecuencias.  La relación  entre ambos surgida por la casualidad  forjará una concordancia laboral de  institutor a pupilo que  les reformará y retocará sus carreras para siempre; aprendiendo lo bueno y mejor de  ambos con muchos conflictos, malos rollos, y casos  por resolver. ¿Quien dijo que las relaciones  laborales  fueron  fáciles?

Patrick J. Adams  y Gabriel Macht, son los actores encargados de poner el rostro  a este dispar de personajes que buscan  seguir el camino del éxito en el mundo de los negocios. Esta producción nos augura muchas temporadas, de éxitos. ¿Te  dejas asesorar por ellos?



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