miércoles, 11 de junio de 2014

Cuento de noche. Something in the W@ter


 
Sosegado y reposado sobre la fina arena de la playa de Premia de Mar, acabo de acomodarme  sobre mi toalla, cerca de la orilla de mar, en primera fila, escuchando la apacigua calma tan solo rota por el estruendo del fuerte golpear de las olas, ante las rocas que emergen bajo el agua me hacen voltear de repente.  Se podría decir que la costa es enteramente mía a estas horas de la madrugada si no fuera por el fino sonido de la alegría de los pescadores al recoger con el rodillo de la caña de pescar cada uno de los peces que van capturando, bajo la atenta mirada  de la luna.  Al otro lado, a mi izquierda, al horizonte, veo un pequeño grupo de jóvenes prender una creciente hoguera para dorar algunos de los pececillos atrapados por estos intrépidos  forajidos del mar y de paso, porque no, combatir la pequeña  brisa fresca que empieza a levantarse en este pequeño pueblo del Maresma.  
Yo en cambio, estoy solo, únicamente  acompañado de mi caña de pescar, una  bolsa de tela negra donde llevo un sabroso y exquisito bocadillo de lomo ,queso y cebolla , y de mi Iphone, que ilumina intermitentemente mi rostro al paso de cada una de las canciones que me custodia en esta intensa noche o al leer algún esporádico whatsapp que me llega.
En este instante tengo la sensación de ser un auténtico desconocido para el paisaje, para los pájaros, los gusanos o los pescadores que felizmente hacen su trabajo; me siento como aquella carta anónima que encontramos sin firma, sin remitente,  descolocado, en fin, en desventaja. Pero no así para la luna que nuevamente me acompaña en mis desdichas y me ve a solas quitándome la rabia, la pena, la angustia y la desconfianza de la vida, y que observa sigilosa como hoy prefiero estirarme relajado en la toalla que en las sabanas de mi cama.  Alzo la mirada y de nuevo le imploro a mi amiga plateada unas pocas palabras al viento, al tiempo que se me acerca discretamente para iluminarme con destellos para que no me quede a oscuras.  Luna quiero que me quites esa pena, la angustia, luna hoy quiero que me quites aquello que sobra, quítame las incertidumbres, los dilemas, pero no me quites el mar, ni las estrellas, ni la magia, ni la alegría ni fundamentalmente tu complicidad, dame valor, grítame, que esperas de mi, que quieres de mi!!”.

A ciegas pensando entre dudas, oigo reiteradamente las olas del mar golpear bruscamente en las rocas, permaneciendo balanceando como un barco de papel a la deriva pero anclando el ambiente y cortando en seco mi alma. Aprovecho el inusitado silencio para sacudir mi cabeza cuando súbitamente te veo en sueños, sin rostro, sin mirada, pero con una chispa reconocible que me hace sonreír, te conozco a pesar de ser una gran desconocida, pero tus miedos te hacen retroceder al mar esfumándote lánguidamente un fin de semana más a pesar de darte la mano,  sin poder oír tu respiración, queriendo que me regales un minuto donde solo brilles tu y ver la luz en tu mirada.

 Estas a una distancia prudencial de mi, dentro del mar, entregándome una sonrisa y durante un minuto me regalas tu presencia,  lo aprovecho intensamente, quizás mañana no volveré a verte, y es que a veces la vida es injusta.  Suele pasar, es el  pan de cada día, es como un extraño y complejo conjuro del universo ,pero por el cual he dejado de preguntar y de buscar respuestas pero sin dejar de intentar cambiar las reglas  y las normas, sin duda se trata del principio de algo nuevo, pero evidentemente has encendido las estrellas que estaban apagadas, y si no !grita! que de momento nadie en la playa te prohíbe ni impide gritar a cielo descubierto, saca toda la rabia contenida, desahógate, y sino recuerda saca el lápiz  blanco.
Mañana la baraja de cartas seguro que nos dará una nueva oportunidad, es cuestión de que nos toque las mejores cartas y saberlas jugar, pero no dejes de subir al tren de las buenas oportunidades, y es que a veces las espinas no nos permiten ver las grandes opciones que da la vida, no seas cobarde y disfruta del momento. Mientras te esfumas buceando  yo me levanto agarrando mi caña de pescar a ver si en  esta tenebrosa noche  al igual que los compañeros, tengo suerte  y no me quedo exclusivamente con una bota rota como recompensa,  al tiempo que observo todo ese mosaico de luces que tú has encendido a lado de la luna.

Para acabar la noche  os dejo con SOMETHING IN THE WATER, un regalo en forma de canción de BROOKE FRASER, espero que os guste!!  Nos leemos

             

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