sábado, 16 de agosto de 2014

Amanecer en EDIMBURGO


Buenos días divaneros, ayer noche tras la intensa lluvia que cayó alrededor de las poblaciones de Barcelona, me acerqué hasta los cines de Premia de Mar a disfrutar de una de las tres películas que programaban para este fin de semana festivo en la gran mayoría de pueblos del país. Mi olfato hizo decantarme por la bella, positiva, deliciosa y refrescante “AMANECE EN EDIMBURGO”. Desde el DIVÁN he decidido reivindicarla tras observar cómo pasa injustamente de puntillas por la cartelera veraniega de este 2014  al no ser un producto lleno de pirotécnica al más puro estilo de los reinantes simios o de los predecibles robots de Transformers.

            

“Amanece en Edimburgo” se trata de una adaptación de un espectáculo teatral que se estrenó en Inglaterra por allá el 2007 y con el que consiguió alzarse con el premio TMA al mejor musical del año gracias en gran parte al mayor y más efectivo fenómeno de publicidad hasta ahora inventado, el boca a boca. El film nos adentra  en la historia de dos soldados que vuelven de Afganistán, tras pasar las lógicas penurias, éxitos, dolores, perdidas, heridas y consecuentes traumas. Ambos soldados, amigos entre sí , llegan con la disposición e ilusión de reencontrarse con la vida, con sus gentes. En busca de renovar y de activar sueños, de vivir los mejores años de sus vida, a pesar de que para ello tengan y deban de combatir en otra trinchera igual de dolorosa que las que pueda causar una guerra, eso sí sin disparos, pero con duros golpes que hay que saber atajar para que no te dejen ¡KO! …como es el amor, la adaptación laboral y familiar. Todo ello ensalzado, y acompañado por las letras y música del grupo escocés The Proclaimers que dan consistencia a los elementos dramáticos del film escoltadas y cortejadas por las bellas vistas de la ciudad de Edimburgo que se acopla a la historia como un actor más del excelente reparto.
Y es que no te voy a mentir, es imposible, no sacar una sonrisa, o no dejar de mover el  pie al ritmo de cada una de las canciones y de la explosión de sentimientos  que trasmite todas las escenas del film.  No se puede escuchar “I´m on my way” sin animarte de volver a casa y no querer dar un saltito de alegría por culquiera de las calles de Edimburgo, de Barcelona o de París. No se puede escuchar “Over and Done with” sin imaginar que te estas tomando una  pinta en el pub más concurrido de la ciudad junto a ellos y soltarse la melena.  Y evidentemente no se puede escuchar la ultra famosa« I´m Gonna Be (500 miles)» , ( en una  acertada y agradable  versión de la original), sin que el corazón no retumbe de energía y de felicidad. Toda una irrupción y explosión de brio, de positivismo, firmado por Dexter Fletcher.                                                                                                                 
Una pequeña película con grandes actores que se te mete en el corazón, espero que la disfrutes no la dejes escapar y deja aparcada la tristeza!!
                                           
                                

3 comentarios:

bonitomundodecolor dijo...

Yo también la he visto, es una comedia musical refrescante, una explosión de vitalidad y alegría contagiosa de vivir e interpretaciones esplendidas, con mucha chispa y una buena banda sonora (…) ¡SI! una de las mejores en mucho tiempo. Besitos. ;- *)

Anónimo dijo...

McFlay, dame un beso y cuéntame una historia…. Se acabó, se acabó, todos la queremos saber….. Saludos Ana.

Anónimo dijo...

Solo con leerte m dan ganas de ver.la pelicula sabes envolver a la gente con tus palabras .
Te ira bien como escritor no dejes d intentarlo