lunes, 25 de agosto de 2014

Historias de bares


A lo lejos de la barra del "75"  en un céntrico y oscuro bar de la zona más inquietante y delictiva de Barcelona un joven empresario se sienta pensativo y cabizbajo  a  deliberar, recapacitar y cavilar sobre las premisas que había ido recopilando sobre los indicios cada vez más evidentes, extraños y misteriosos comportamientos de su esposa Mónica, a lo largo del último mes.

… Poco a poco, con el paso de los días comenzó a atar cabos, demasiados atenuantes para quedarse quieto; demasiados silencios sospechosos, descomunales períodos de desgana sexual con insulsas y pírricas excusas que para no crear mal rollo callaba silenciosamente haciendo ver que entendía lo que sucedía. Otro detonante sospechoso el tremendo olor  casi a diario de un perfume marcadamente varonil,  sus excesivas salidas repentinamente con las amigas hasta altas horas de la madrugada,  sumado todo ello a impertinentes llamadas y múltiples mensajes al móvil a intempestivas horas de la madrugada cuando ella creía que estaba distraído  y  la prueba definitiva….

… una caja de cerillas que se le cayó al sacar la funda de sus gafas para revisar la última factura de teléfono , momento que en su distracción ,  avispadamente y hábilmente recogió del suelo, y  donde claramente se podía leer, con letra notoriamente legible y masculina: Te espero donde siempre.  La caja de cerilla solo tenía grabado el logotipo del Bar, el número 75, en marcado rojo pasional y una mancha de café en la parte trasera.

El bar, no tiene nada de glamuroso, es más, es lo más parecido a un antro de mala muerte, donde malhechores, forajidos, delincuentes, prostitutas, traficantes y toda clase de la peor calaña de la ciudad se reunen, trapichean y comercian a escondidas objetos y todas las sustancias ilegales que uno pueda imaginarse.  Mientras nuestro héroe saborea un placido y  refrescante Gin Tonic, tan de moda en los tiempos que corremos, observa como por la puerta entra pausadamente Mónica al local esperando la llegada de su tal vez amante secreto…

Y es que alrededor de las bebidas y de los bares se esconden miles de anécdotas, historias, de reencuentros, de alegrías, tristezas, misterios que de bien seguro un avispado director de cine  se haría de oro de contarlas.
Te espero en la consulta,  disfruta del lunes con la peculiar voz de Lee Brice y su nuevo hit, "I don´t dance".

               

3 comentarios:

bonitomundodecolor dijo...

¡Enhorabuena McFly! lo has conseguido. Has abierto mi interés con esta narración corta, con descripciones sugerentes, tengo la sensación, que detrás de este relato se esconde algo más (¿…?) mi curiosidad, me invita a tener que descubrirlo. No me falles, espero su continuación ¡No, pienso perdérmela! ¡Hasta pronto! >> Besitos… ;- *)

bonitomundodecolor dijo...

¡Enhorabuena McFly! lo has conseguido. Has abierto mi interés con esta narración corta, con descripciones sugerentes, tengo la sensación, que detrás de este relato se esconde algo más (¿…?) mi curiosidad, me invita a tener que descubrirlo. No me falles, espero su continuación ¡No, pienso perdérmela! ¡Hasta pronto! >> Besitos… ;- *)

Anónimo dijo...

esta claro que tras esta idea de relato hay mucho q descubrir... so