miércoles, 8 de febrero de 2017

LA LA LAND: CIUDAD DE ESTRELLAS



M A R A V I L L O S A. No hay más que decir. Hay películas sublimes y películas mágicas. Ésta es de las que te llenan por dentro, repleta de grandes melodías, de pequeños detalles e ideada para soñadores que anhelan sus más profundos deseos. Un film elegante, lleno de señales (todo el film está colmado de esas señales que a veces no vemos y que están delante de nuestras narices y dejamos pasar incompresiblemente), diseñada con el corazón, escrita con el alma y dirigida con la clave de sol como bandera de nuestros sueños. Ese sol que nos regala luz, chispa y color a lo largo de todo el largometraje. Sensacional en todos sus matices, hecho por alguien que ama el cine y ama este género.  Y todo ello queda patente en su brillante secuencia inicial al ritmo de la pegadiza “Another day of Sun”, todo un homenaje al cine clásico y una clara referencia a “Las señoritas de Rochefort”.
   Una dinámica y coral secuencia en una autovía que bien podría ser un símil sobre todo lo que dejamos atrás, para lograr nuestros objetivos y que nos deja anclados (en modo   "stand by") en medio de un monumental embotellamiento. Donde se encuentran una  gran cantidad de soñadores que apuestan fuerte por metas similares a la nuestras, dirigiéndose firmemente a la ciudad de los sueños, a la ciudad de Los Ángeles… Territorio de músicos, actores, artistas que anhelan cumplir sus oportunidades.  Y es aquí, donde se alza el volumen de la música y los conductores de aparente incómoda estampa cinematográfica salen de sus automóviles con júbilo y entusiasmo a bailar, a cantar, a emocionar... No solo en la pantalla sino a traspasarla con brío y énfasis de manera inmejorable a la butaca de la platea en la que nos encontramos, donde nuestros pies no cesarán de moverse a ritmo de tan pegadiza  música. Ese tipo de obras es el que nos hace elevar en todo su esplendor y decir bien alto, “TE AMO CINE”. Sensible, emotiva, nada empalagosa con un guion que fluctúa tiernamente entre la alegría y la tristeza de manera brillante, protagonizado por dos actores que lo bordan y que irradian magia ( Emma Stone y Ryan Gosling).

Pero… Está claro que a quien no le gusta es porqué jamás ha entendido la esencia de un musical . Puesto que tan solo se apuntan a la moda de ir al cine porque ha obtenido una cantidad determinada de Globos de Oro y cosechara un buen puñado de nominaciones para la próxima ceremonia de la gala de los Oscars. Y no van porque realmente les motive, les deslumbre o les incite ir a verla debido a que no tienen una educación del musical ni desean gozarla. Únicamente van por ver la película del momento, muy a su pesar todo un musical, los que no tienen esa sensibilidad ya sabemos lo que dirán... la destriparán  y mal juzgarán.

Es como hoy,”Tarde de la ira”, sesión agotada solo porque los Goyas le han dado el premio a la mejor película. Hace meses que la recomendamos, ¿Hace falta ir como borregos hoy porque unos premios le han dado un galardón? Hoy es igual de buena que hace dos meses, ¿Qué sucede? Que ha ganado un merecido premio y hoy ya hay que verla. ¿Y si no es así que? Os la perdéis y luego os quedáis tan anchos diciendo que en el cine no hacen nada: ¡Narices!, eso porque solo vais a lo comercial. A ver si arriesgáis más y os dejáis de las memeces del marketing porque si tan solo vais influenciados por la publicidad os dejareis escapar un buen puñado de grandes obras y pequeñas joyas. En definitiva, que me desvío del tema... Sueña y vive la vibra, la esencia y el sentimiento de LA La Land de todos, de cada uno de los soñadores tontos sin remedio. Por los corazones que sufren. Por el caos que provocamos. Un film que habla de las metas, de las decisiones, del destino y  el saber elegir el camino que más nos conviene aunque no sea el que más desearíamos vivir. Una historia de amor de gente normal, como tú y como yo, que sin ser un Fred Astaire o un Gene Kelly asombran y atrapan por ver si se materializan esos sueños que tienen en mente. Simplemente deslumbrante. ¡Disfrútala!

Mientras te espero en la consulta, me quedo tarareando alguna de las irresistibles canciones originales ideadas especialmente para el largometraje de la talla de  “Lovely night dance” o “City of Stars” que han quedado guardadas en mi memoria de un plumazo , difícil ya de olvidar. Por cierto, entra sin llamar, ésta es tu casa ;-)




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